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Case IH acompaña el crecimiento en los campos argentinos

16 feb 2022

Case IH, marca de CNH Industrial, mantiene su compromiso y responsabilidad para con sus clientes, ofreciendo productos y servicios de calidad y asegurando la completa atención y asesoramiento de su amplia red de concesionarios para facilitar la eficacia en el campo. 

Desde la ciudad de Tartagal, al noreste de la provincia Salta, hasta la localidad de Tres Arroyos en Buenos Aires, la familia Terenzani brinda servicios agrícolas y es reconocida por su trayectoria dentro del mercado agrícola-ganadero y de transporte. 

Oriunda de la localidad cordobesa de Marcos Juárez, la empresa actualmente trabaja 5.000 hectáreas de agricultura y ganadería, y 27.000 hectáreas aproximadamente de cosecha, entre fina y gruesa. Entre los cultivos destacados se encuentran el trigo, la cebada, el maíz, la soja, el girasol, el sorgo, el poroto, la chía, entre otros. 

La compañía familiar está encabezada por Juan Paulo Terenzani, quién con mucho orgullo nos cuenta sus comienzos en la empresa: “Estoy en el mercado desde los 90´. En una de las crisis del país me fui a estudiar agronomía a Rosario, pero los paros me dificultaron el cursado de la carrera y perdía el año. Debido a esta situación, decidí volver a mi ciudad natal y ayudar a mi padre quien ya tenía una cosechadora nacional y vieja, y se encargaba de la siembra de un pedacito de campo. A partir de ahí comenzamos juntos a crecer desde abajo”, y agregó: “lo que más me gusta de esta profesión son los logros que te da, aunque eso implica mucho sacrificio y el andar que posibilitó que conozca muchas partes de nuestro país, el cual te brinda grandes posibilidades si te gusta trabajar”. 

Actualmente, Terenzani se ocupa principalmente de las tareas administrativas y de la toma de decisiones, pero afirma que “en caso de ser necesario, también tomo en mis manos las herramientas como hacía al comienzo de esta empresa. Mi señora y mi hija también se encargan de la parte administrativa, mi hijo está en el campo con las máquinas, mi amigo y socio que viaja por el país a cargo de los equipos junto con otro encargado y los restantes veintidós empleados que aportan su grano de arena para que esta empresa funcione”. 

“Trabajar junto a mi familia tiene como ventaja la confianza y el apoyo que tengo al tomar decisiones. Una empresa familiar te permite compartir con tus seres queridos el progreso y los logros, así como también están presentes en los malos momentos para ayudarte a levantarte y continuar. Ayuda mucho al trato con la gente y como te sentís cuando volvemos a casa”, afirmó el productor. 

Más de una década junto a Case IH 

En el año 2007, Case IH llega a los campos de los Terenzani, cuando adquirieron su primera cosechadora modelo 2388, “fue nuestra primera máquina de la marca y me trae buenos recuerdos de mis comienzos cuando empecé a expandir la empresa”, expresó Juan Pablo. Luego, en los años siguientes, y gracias a la experiencia anterior, el productor continúo adquiriendo otras 6 cosechadoras, con las que realiza el servicio de cosecha a lo largo de todo el país, y un tractor Puma 225, el cual se utiliza para siembra. 

Señalando las ventajas de las máquinas de la marca, el productor afirmó: “Puedo destacar la calidad de trabajo, la comodidad para el personal que pasa muchas horas conduciéndolas y la posibilidad de la rápida reparación. Además, muchos clientes nos eligen por utilizar esta marca. Cabe destacar la excelente relación y buena predisposición del concesionario Criolani para ayudarme en todo tipo de dificultad”.

Para finalizar, Juan Pablo reflexionó sobre sus proyectos a futuro: “Pretendo poder seguir achicando la antigüedad de los equipos para el mejor desempeño en el campo. Además, comenzamos a desarrollar ganadería la cual quiero establecerla en un campo propio. Tengo 51 años, un nieto de un año, y a corto plazo me gustaría cederles a mis hijos la empresa lo más acomodada posible. Y así, poder disfrutar junto a mi esposa y mi familia del tiempo libre y mis hobbies”. ​